EL-CUADERNO-jose-saramagoEl cuaderno es una antología de textos que José Saramago consignó en su blog entre septiembre de 2008 y marzo de 2009. Podremos leer reflexiones alrededor de Darwin, George Bush, José María Aznar, la izquierda, la literatura, Fernando Pessoa, Dios y Ratzinger, Jorge Amado, Carlos Fuentes, Fernando Meirelles, Guantánamo, Obama, Borges, Saviano, el conflicto entre Israel y Palestina, entre muchos otros temas.

“El blog va iluminándole el camino al autor. Es ésa su virtud”, dice el Premio Nobel de Literatura de 1998.

Así explica José Saramago el origen de El cuaderno, su más reciente producción literaria: “Cuando en febrero de 1993 nos instalamos en Lanzarote, conservando siempre casa en Lisboa, mis cuñados María y Javier, que ya vivían allí desde hacía unos años (…) me regalaron un cuaderno para que sirviera de registro de nuestros días canarios. Me ponían sólo una condición: que de vez en cuando los mencionara. Nunca escribí nada en tal cuaderno, pero así, de esta manera, y no por otras vías, nacieron los Cuadernos de Lanzarote, que durante cinco años verían la luz. Hoy, sin esperarlo, me encuentro en una situación parecida. Esta vez, sin embargo, las causas motoras son Pilar, Sérgio y Javier, que se ocupan del blog. Me dijeron que habían reservado un espacio para mí en el blog y que ahí debo escribir de todo, comentarios, reflexiones, simples opiniones sobre esto o aquello, en fin, lo que sea menester y venga al caso. Mucho más disciplinado de lo que frecuentemente parezco, les respondí que sí señor, que lo haría, siempre que no me fuera exigida para este Cuaderno la asiduidad que a mí mismo me impuse en los otros. Por lo tanto, y por lo que valga, cuenten conmigo”.

El libro, pues, es una antología de textos que Saramago consignó en su blog entre septiembre de 2008 y marzo de 2009. Podremos leer reflexiones alrededor de Darwin, George Bush, José María Aznar, la izquierda, la literatura, Fernando Pessoa, Dios y Ratzinger, Jorge Amado, Carlos Fuentes, Fernando Meirelles, Guantánamo, Obama, Borges, Saviano, el conflicto entre Israel y Palestina, entre muchos otros temas.

Así, podremos leer lo que Saramago opina sobre George W. Bush: “El más pequeño de todos (los presidentes pequeños que ha tenido Estados Unidos). Inteligencia mediocre, ignorancia abisal, expresión verbal confusa y permanentemente atraída por la irresistible tentación del puro disparate, este hombre se presenta ante la humanidad con la pose grotesca de un cowboy que ha heredado el mundo y lo confunde con una manada de ganado. No sabemos lo que realmente piensa, ni siquiera sabemos si piensa (en el sentido noble de la palabra), no sabemos si no será simplemente un robot mal programado que constantemente confunde y cambia los mensajes que lleva grabados en su interior. Pero, honor le sea hecho al menos una vez en la vida, hay en el robot George Bush, presidente de Estados Unidos, un programa que funciona a la perfección: el de la mentira”.

Y de Berlusconi: “Es indiferente a cualquier consideración de orden moral. Realmente, en la tierra de la mafia y de la camorra ¿qué importancia puede tener el hecho probado de que el primer ministro sea un delincuente? En una tierra en que la justicia nunca ha gozado de buena reputación ¿qué más da que el primer ministro consiga que se aprueben leyes a medida de sus intereses, protegiéndose contra cualquier tentativa de castigo a sus desmanes y abusos de autoridad?

O sobre las utopías: “Pienso que, en la práctica, aconsejarle a alguien que tenga esperanza no es muy diferente de aconsejarle que tenga paciencia. Es bastante común escucharles a los políticos recién instalados que la impaciencia es contra-revolucionaria. Tal vez lo sea, tal vez, pero yo me inclino a pensar que, por el contrario, muchas revoluciones se perdieron por demasiada paciencia. Obviamente, no tengo nada personal contra la esperanza, pero prefiero la impaciencia. Ya es hora de que ésta se note en el mundo para que aprendan algo esos que prefieren que nos alimentemos de esperanzas”.

O sobre sus mismos escritos: “¿Ha valido la pena? ¿Han valido la pena estos comentarios, estas opiniones, estas críticas? ¿El mundo está mejor que antes? Y yo ¿cómo estoy? ¿Es esto lo que esperaba? ¿Satisfecho con el trabajo? Responder «sí» a todas estas preguntas, o incluso sólo a alguna, sería la demostración clara de una ceguera mental sin disculpa. Y responder con un «no» sin excepciones ¿qué podría ser? ¿Exceso de modestia? ¿De resignación? ¿O tal vez la conciencia de que cualquier obra humana no es nada más que una pálida sombra de la obra antes soñada?”

José Saramago (Azinhaga, 1922), Premio Nobel de Literatura 1998, es uno de los escritores portugueses más conocidos y apreciados en el mundo entero. En España, a partir de la primera publicación de El año de la muerte de Ricardo Reis, en 1985, su trabajo literario merece la mejor acogida de los lectores y de la crítica. Además del presente volumen, otros títulos importantes son Manual de pintura y caligrafía, Casi un objeto, Historia del cerco de Lisboa, La balsa de piedra, Memorial del convento, El Evangelio según Jesucristo, Todos los nombres, Levantado del suelo, Ensayo sobre la ceguera, La caverna, El hombre duplicado, Ensayo sobre la lucidez, Las intermitencias de la muerte, Poesía completa y Cuadernos de Lanzarote I y II. Alfaguara ha publicado también el libro de viajes Viaje a Portugal y el relato breve El cuento de la isla desconocida.