El consumo de televisión y computación entre los niños y la gente joven ha crecido en los últimos años: también los niños de dos años de edad miran un promedio de una hora de televisión por día mientras que los niños de entre 3 y 13 años pasan alrededor de una hora y media frente al televisor cada día. Los jóvenes de 14 y más miran televisión dos horas y media por día, media hora más que los de su edad diez años atrás. También, además de la televisión está el uso de la computadoras: 3% de quienes están comprendidos entre los 12 y los 19 años de edad pasan tiempo cada día frente a la computadora jugando o bien navegando la Internet (Fuente: Revista Spiegel). Así, ¿la jungla de los medios electrónicos está impulsando a los niños hacia malos hábitos? Si uno pide a niños en el preescolar que dibujen una persona, aparece una sorprendente discrepancia: los niños que miran televisión más de tres horas por día dibujan sus “personas” de una manera mucho más abstracta y tanto menos realista que sus pares.
Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la magnitud del efecto dañino del consumo digital entre los niños. Sin embargo, hay evidencia probada de la influencia positiva de la actividad manual creativa en el desarrollo de las facultades mentales de los niños. La investigación por estudiosos de la educación concede una importancia central a al correlación entre el desarrollo creativo, la psico-movilidad y los procesos que tiene lugar dentro del cerebro. Esta investigación prueba que las habilidades motrices finas son más la mera interrelación de músculos y articulaciones. Como un resultado del desarrollo en las habilidades motrices finas que son resultado de la escritura, el dibujo, la pintura y las manualidades, las conexiones neuronales en le cerebro se forman de manera más rápida y mejor –la capacidad de aprender y recordar madura y las habilidades sociales también se vuelven más evidente. El conocido estudioso de la educación Dr. Klaus Lumma confirma: “imágenes estructuradas dibujadas a color constituyen la mejor base para desarrollar la capacidad humana para el diálogo”. Él recomienda a los padres asumir un rol activo en este proceso: “cuanto antes y más claramente los padres motivan a sus niños a dedicarse a una actividad libre y creativa, es tanto mejor para el desarrollo del pensamiento de los niños y para el desarrollo de su inteligencia emocional y racional”.
En estrecha colaboración con pedagogos de primera línea, maestros y universidades tales como el Harvard Institute of Education, Faber-Castell ha estado trabajando en el desarrollo coherente de una gama de productos para niños comprendidos entre los 3 y los 12 años de edad. Además de consideraciones de diseño y funcionalidad se ha concedido prioritaria importancia en particular a considerar las necesidades de los diferentes grupos etarios: la capacitación de las habilidades motrices finas, la orientación espacial, la capacidad de memoria y la escritura. Las etapas de desarrollo +3, +6 y +8 han sido consideradas mediante un programa de productos multifacéticos. Para cada fase de la niñez hay elementos de escritura y elementos de dibujo que son educacionalmente útiles y ergonómicamente adaptados que a los niños les divierte utilizara la par que los introduce a trabajar con sus manos a través de juego.
En la primera etapa, ejercicios que implican movimientos de “trazo amplio” – por ejemplo utilizando tizas para el piso, pinceles y crayones de cera- ayudan a coordinar las secuencias de movimiento y establecen una noción de cómo dividir el espacio, y también el ritmo de la escritura y el modo de sujetar correctamente el elemento de escritura. Para escribir sobre una línea, es necesario un lápiz que puede soportar la presión ejercida por el escritor sin práctica. En los primeros años en la escuela, se desarrollan aquellas habilidades motrices finas que constituyen el fundamento del estilo de escritura individual. Un pre-requisito esencial es el agarre (grip) de tres dedos –que se aprende fácilmente jugando con un portaminas. Este lápiz se va reemplazando gradualmente primero con un roller-ball y después con una pluma estilográfica. Puesto que dibujar y pintar son también modos importantes de expresión para niños y estimulan los procesos neuronales, Faber-Castell ha desarrollado juegos creativos que transmiten los principios d ela mezcla de colores y que entrenan la memoria de una manera entretenida. Estos también se adaptan a las capacidades y necesidades de los niños en etapa pre-escolar y escolar dependiendo.
Faber-Castell, que percibe su rol como el de tu compañía para topa la vida, se ha impuesto la tarea no sólo de desarrollar estos instrumentos (es decir instrumentos educacionalmente útiles) como ayuda en el procesos de aprender a escribir, pero también asistiendo a padres y maestros proveyendo instrucción didáctica en su tarea educativa de enseñar a los niños a ser creativos y pensar con independencia. Les permite descubrir cuáles etapas de desarrollo pueden alcanzar los niños en qué período de sus vidas a través de actividades guiadas educacionalmente tanto de escritura como de dibujo y pintura. Las habilidades intelectuales diferenciadoras de nuestros niños son el pre-requisito básico para sobrevivir en un mundo complejo.