Los carros de alta gama aparte de buscar que sus rines no rompan el conjunto de diseño también trabajan en la seguridad de los vehículos. En el caso de Audi, un rin de aleación ligera debe superar una dura serie de pruebas; una secuencia de exámenes de material, superficie y resistencia.
El examen bajo rayos X, por ejemplo, rastrea defectos de fundición, anomalías y fisuras.
El examen de balanceo simula un trazado con curvas con extremas fuerzas laterales. Al tomar las curvas a altas velocidades también se simula el impacto de los rines con algún borde de la calle. En estos casos, las pestañas de los rines deben soportar fuertes golpes sin romperse.
Los rines de Audi destacan en estos casos por su robustez, ya que son endurecidas con una técnica especial que mejora a la vez resistencia y elasticidad.
En cuanto a las superficies, Audi es el fabricante que más alto pone el listón con un exigente programa de pruebas.

El test de corrosión de Audi en el que los ácidos y las temperaturas agravan las condiciones de uso dura más de 240 horas. El mismo tiempo dura el test de adherencia de la pintura, que se realiza con una humedad de aire de casi ciento por ciento.
El programa se completa con un control de impacto de piedras y exámenes que miden la resistencia a los agentes químicos, la intemperie y la luz.
La superficie de los rines de aluminio de Audi es exclusiva, independientemente de si son de fundición, forja o laminación. La configuración de la protección anticorrosión abarca tres capas –sellador, pintura base y pintura transparente– y es común a todos los modelos. Antes del lacado se comprueba la rigidez de todos los rines. Audi no acepta la pintura como sellador.
No conforme con ofrecer más de 100 tipos de rines en el mundo –más de 50 de ellos en América Latina y el Caribe–, a petición del cliente, Audi ofrece rines de elaboración especial en plateado estándar o brillante, con pulimento y pintura transparente o con superficies de diseño pulidas en combinación con pintura de contraste, lo que ofrece un efecto bicolor.
Pueden elegirse, además, superficies especiales, con embellecedor de plástico cromado o el cromado galvánico. Audi tampoco ahorra esfuerzos de calidad en el exigente procedimiento de cromado para evitar al máximo los problemas de corrosión.
Un nuevo desarrollo es la llamada tecnología Durabright, que consigue que las superficies de los rines repelan la suciedad de grasa, polvo o barro hasta tal punto que sólo basta con agua y jabón para limpiarlas.
En un futuro próximo Audi empleará una superficie cromada especial, caracterizada por su discreto efecto mate (diseño de iridio) y que simultáneamente demuestra el afán de calidad de la marca de los cuatro rines.











